Floreció esta luz una mañana de abril,
luego de que el suelo vibrara todo de emoción,
luego que de rojo se tiñeran el blanco y el añil
para lograr por fin tener el cielo y la canción.
Floreció esta luz ya convertida hoy en sol,
en campo renacido año tras año de sembrar
con manos apretadas y que han crecido sin temor,
manos que han aprendido que aún falta tanto, tanto amor.
Floreció esta luz y fue su parto lejos del dolor.
Abrimos surco y fe, amigo de la esperanza y el amor.
Apuesta y desafío por lograr que sea mejor
el canto y la sonrisa que el empeño que costó.
Floreció esta luz con la alegría de seguir
encontrando una razón con cada sueño del ayer,
para que desde hoy llegue con fuerza el porvenir,
para juntar las manos y crecer.
Floreció esta luz y fue su parto lejos del dolor.
Abrimos un surco entre la esperanza y el amo.
Apuesta y desafío por lograr que sea mejor
el canto y la sonrisa que el empeño que costó.
Floreció la luz con la alegría de seguir
encontrando una razón en cada sueño del ayer,
para que desde hoy brille con fuerza el porvenir,
para juntar las manos y crecer.